


La Universidad San Gregorio de Portoviejo vivió una nueva jornada del Festival de Cine Europeo, donde el arte, la sensibilidad y el autodescubrimiento fueron los protagonistas.
Las vidas de Marona (Rumania–Francia–Bélgica, 2019)
Esta conmovedora película cautivó al público con su ternura y profundidad. A través de los ojos de una perrita, se reflexionó sobre el amor, la empatía y el valor de cada etapa de la vida.
Greice (Brasil–Portugal, 2024)
Durante la tarde, el público disfrutó de una historia que exploró el arte, la identidad y las decisiones que definen el camino personal.
Cada proyección reafirmó que el cine trasciende fronteras y que las emociones pueden expresarse de infinitas formas a través del séptimo arte.


