


La Universidad San Gregorio de Portoviejo es escenario de muchas historias que trascienden las aulas, y una de ellas es la de Maylin Cristellot y Steeven López, estudiantes de la carrera de Artes Escénicas, quienes han convertido los desafíos de la vida en una oportunidad para crecer como pareja, padres y futuros profesionales.
Lo que comenzó como una relación distante –Maylin evitaba incluso cruzar miradas con Steeven por sus constantes bromas– terminó por convertirse en un vínculo que hoy tiene nombre propio: Astrid Megumi, su hija, su motor, y el corazón de una familia que combina amor, esfuerzo y vocación artística.
Maylin, ingeniera química de profesión, encontró en la danza su verdadera pasión, lo que la motivó a ingresar a la carrera de Artes Escénicas. Steeven, por su parte, regresó a Portoviejo desde Riobamba durante la pandemia y vio en la USGP la oportunidad de estudiar lo que siempre soñó: ser artista.
Su vida universitaria dio un giro inesperado con la llegada de su hija, lo que los llevó a reorganizar su día a día entre clases, trabajo y crianza. Hoy, ambos cursan el séptimo semestre, desafiando los estereotipos y demostrando que con compromiso y apoyo, es posible construir una familia y avanzar en la formación profesional.

